3DMark mide el rendimiento gráfico y de CPU en PCs con una serie de benchmarks que simulan juegos exigentes. Incluye pruebas como Time Spy, Fire Strike, Port Royal, Night Raid y Wild Life.
Permite comparar tu hardware con otros sistemas, ver estimaciones de tasa de cuadros para juegos populares y monitorear la temperatura, el uso de GPU y CPU durante las pruebas.
Las funcionalidades adicionales incluyen pruebas de estrés para verificar la estabilidad, modos personalizados de benchmark y leaderboard de Steam para comparación global.
Los requisitos mínimos en Windows son: procesador dual-core de 1,8 GHz, 4 GB de RAM, placa compatible con DirectX 11, espacio en disco para instalar (solo Time Spy requiere ~2,9 GB).