Process Governor es una herramienta que permite controlar el uso de recursos de procesos en Windows. Su principal objetivo es limitar el consumo de CPU, memoria y otros recursos de procesos individuales, promoviendo mayor estabilidad y rendimiento del sistema. Con él es posible evitar que aplicaciones específicas monopolicen los recursos del ordenador, ajustando dinámicamente el comportamiento de esos procesos de acuerdo con configuraciones definidas.